Reconstrucción del molino «Maritornes» durante los años 50
En el siglo XVIII, se sabe de la existencia de siete molinos de agua en las riberas del Guadiana, propiedad del Prior, situados en los términos de Alcázar y Argamasilla. Durante casi todo el siglo estos molinos debieron ser punto obligado para todos los pueblos del Priorato como indican las negativas de la Junta de Hacienda de conceder permisos de construcción de molinos de viento para evitarles la competencia e impedir la merma de las sustanciosas rentas que el Prior recibía de las moliendas.
El 2 de marzo de 2010, tuvo lugar la aprobación definitiva del Escudo Heráldico y el otorgamiento de su bandera municipal, aparecidos en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha de dicho día.
Desde ayer dia 4 de diciembre de 2014, el escudo de Herencia situado el la fachada del ayuntamineto, luce su corona, como corresponde al nuevo Escudo Heráldico.
En el ámbito comarcal podemos considerar a los molinos como una pequeña actividad industrial que requería capitales relativamente considerables para su puesta en funcionamiento.
Esta puerta, estaba situada, al lado de la ermita del Cristo, en el callejón que hay a la derecha, hace unos años era un pequeño descampado.
La puerta parece haber sido la entrada de una antigua sinagoga, aunque es un dato difícil de confirmar, ya que en los escritos de historia local, no se hace mención alguna a una sinagoga en Herencia, tampoco se han encontrado datos de población judía en el pueblo.
Si es posible, que la puerta formara parte de la antigua fábrica de jabones «la Misericordia», también se habla de que ahí hubo una bodega
Os invito a desentrañar este «misterio», si alguien tiene algún dato que pueda aclara el asunto, lo puede comentar aquí.
Sinagoga. Puerta misteriosa. Un poco de historia was last modified: abril 22nd, 2016 by Jose Antonio Fernandez
Históricamente Herencia ha sido, y sigue siendo, un pueblo eminentemente agrario y en menor medida ganadero, contó en algunos momentos con actividades industriales, que no solo surtan a sus vecinos, sino que, como en el caso del jabón, permitieron un notable comercio con el exterior.
Fábrica de jabones La Misericordia
Hasta el siglo XVIII, todo indica que no hubo ninguna actividad de este tipo en el pueblo, lo que parece quedar confirmado por el Apeo de 1578 y las Relaciones de Felipe II, en las que se ve que agricultura y ganadera son las actividades exclusivas.
Durante la segunda mitad del siglo de las luces el importantes crecimiento económico de Herencia producido a lo largo de esa centuria desembocó en la aparición de actividades industriales que diversificaron el panorama. De éstas, las que tuvieron cierta entidad fueron la industria jabonera.
De las fábricas de jabón, las Relaciones de Lorenzana son quienes más información nos dan sobre esta actividad, indicándonos que su producción era comercializada fuera y que supona también la importación de aceites foráneos por no tener suficientes con los del pueblo.
En la segunda mitad del XVIII, la fabricación de este «jabón de piedra» parece haber sido la industria más importante de la villa. Su proceso es descrito en dichas Relaciones de la siguiente forma: ias máquinas que tienen para esta elaboración son unas tinajonas muy grandes de madera o barro donde echan el salicor y la barrilla, en trozos menudos, lo mezclan con cal y por encima echan agua a estos tinajones, y por la parte inferior, por una pita, van destilando las lejas y las llevan a las calderas donde se mezclan con aceite y se ponen al fuego durante doce o quince das, hasta que hierve, momento en el que se abre un conducto que tiene la caldera por la parte de abajo y se deja correr el jabón ardiendo a un cuarto hondo, atravesado por unos alambres tendidos a una cuarta del suelo, los cuales, una vez enfriado el jabón al cabo de unos das, se levantan cortándolo en ladrillos largos, que posteriormente se cortan del tamaño que se quiera.
En 1786, año de realización de las Relaciones de Lorenzana, haba en Herencia siete fábricas de jabón, que como hemos visto utilizaban fundamentalmente como materia prima aceite, leja de barrilla, salicor y cal. Cada una de estas fábricas contaba con una caldera, la cual se utilizaba una media de treinta y cinco veces al año, con una producción cada vez de ochocientas arrobas, lo que nos dara un total al año de 196.000 arrobas de jabón (2.250.000 Kg), cifra que parece demasiado elevada.
La propiedad de estas fábricas estaba en manos de vecinos hacendados, según expresión de las Relaciones, lo que además queda confirmado por algunos datos. As, ya en 1762, conocemos un jabonero que era también dueño de un mesón en Herencia, el cual tena arrendado. Y en 1787, don Vicente Remón de Moneada, uno de los mayores hacendados, aparece también como dueño de una fábrica de jabón.
Aunque sin datos muy concretos, las fábricas de jabón parecen haber sido una actividad muy rentable, que ocupaba también a algunos asalariados y, sobre todo, que serva como inversión de los beneficios excedentes de la actividad agraria al igual que en el caso de los molinos. Hecho que quedara confirmado porque estas industrias están en manos de individuos cuya riqueza principal continúa siendo la agricultura y la ganadera, en las que aparecen como los mayores propietarios.
Fuente: del libro, Herencia y la orden de San Juan
Industria jabonera en Herencia. Un poco de historia. was last modified: abril 22nd, 2016 by Jose Antonio Fernandez
Serie de artículos escritos por Ángel Martín-Fontecha Guijarro
Es muy complicado marcar el inicio de la práctica del fútbol en la localidad herenciana. Sin embargo, y escarbando en los periódicos de la época podemos marcar ese comienzo allá por los años 1920 o 1921. Se trata de un deporte que en poco se parece al que ahora se practica masivamente en casi todos los rincones del mundo. Incluso, en sus comienzos, la fiebre futbolística que hoy se respira no triunfó fácilmente. Incluso tuvo numerosos enemigos y detractores, algunos de gran peso en la época, como es el caso de periodista y escritor Wenceslao Fernández Florez, quien bromeaba sobre el futuro de un juego que “se hace con los pies” y al que auguraba que “¡pronto pasará esta locura!”.