Artículo escrito por Ángel Martín-Fontecha Guijarro.
La administración de Justicia era una de las funciones más importantes que detentaban los Alcaldes Ordinarios de cualquier villa desde su fundación, y en el caso particular de nuestra comarca, amparados por el Fuero de Consuegra. Así, los alcaldes herencianos tuvieron a lo largo de siglos la potestad de juzgar los delitos cometidos en la localidad y poder sentenciarlos.
Sin embargo, cuando los pleitos a juzgar alcanzaban una dimensión mayor (bien por la naturaleza del delito o porque afectara a diferentes pueblos o administraciones –como la prioral-) la función judicial se ejercía desde la cabeza del partido donde un Alcalde Mayor o Gobernador dirimía sobre los pleitos.
Serie de artículos escritos por Ángel Martín-Fontecha Guijarro
Varios jóvenes naturales de Herencia (Ciudad Real) estuvieron internados en el Real Seminario de Nobles de Madrid durante el siglo XIX.
Real Seminario de Nobles de Madrid
El Real Seminario de Nobles estaba situado en Madrid, en torno a la actual calle Princesa y esquina a Serrano Jover. Fue fundado por Felipe V en 1725 como un centro educativo en donde se impartirían a los jóvenes nobles “las enseñanzas propias de su estamento”. El Seminario estuvo en un principio bajo la dirección de padres de la Compañía de Jesús, quienes lo regentaron hasta la expulsión de la Orden en 1767, año en que se puso bajo la dirección de maestros directamente nombrados por el rey.
Con motivo de la celebración del V centenario de la muerte de Cervantes, publicamos aquí un artículo escrito por el historiador mercedario Mario Alonso Aguado y publicado el pasado viernes 18 de marzo en el periódico El Semanal de La Mancha. Recordar, que Mario Alonso ya escribió un interesantísimo artículo titulado «Herencia, Cervantes y El Quijote» donde recogía gran parte del poso cervantino y quijotesco de la localidad manchega de Herencia (Ciudad Real). Ahora, con motivo de las importantes exposiciones realizadas en la Biblioteca Nacional (Miguel de Cervantes: de la vida al mito) y el museo de Bellas Artes de Sevilla (Francisco Pacheco. Teórico, artista y maestro), Mario Alonso Aguado escribe un revelador artículo sobre el verdadero rostro de Miguel de Cervantes realizado por Francisco Pacheco, maestro y suegro de Velázquez.
Serie de artículos escritos por Ángel Martín-Fontecha Guijarro
Este anecdotario es el desarrollo de otro anterior que presenté hace dos años, y que he podido completar gracias a la ayuda de María Meco Martín-Fontecha.
Nodriza real
Un ama de crianza, ama de leche o nodriza es una mujer que amamanta a un lactante que no es su hijo; su empleo se remonta a la prehistoria, y fue común hasta el siglo XIX para alimentar a niños cuyas madres no podían o no deseaban hacerlo.
Serie de artículos escritos por Ángel Martín-Fontecha Guijarro
Artículo de Ángel Martín-Fontecha Guijarro
Soldados españoles, en época de Alfonso XII
Los españoles varones que en la actualidad cuentan con más de cuarenta años de edad fueron protagonistas de la “mili”, como se denominaba a aquel servicio que de forma forzosa los convertía en soldados uniformados y armados, con los que año tras año se nutrían los Ejércitos de España. No obstante, las diferentes épocas y transformaciones de nuestra sociedad determinaron desiguales plazos de permanencia en filas, y distintas fueron las circunstancias que el “sorteo” les deparaba ya que mientras unos pudieron quedarse al “lado de casa” otros tuvieron que desplazarse a los restos de Imperio español (Cuba, Puerto Rico y Filipinas hasta 1.898, y África hasta 1.975) y su mili fue incomparable y escasamente conocida por sus compatriotas, ya que el tema de los soldados de quinta no fue demasiado agradable para las clases dominantes.
Años 50 – Dos herencianas en la almazara del Friginal
En el primer cuarto de siglo y posteriormente unos cuantos años más, el campo no sólo era trabajado por el hombre, sino también por la mujer. Pero como no había medios de locomoción y había que estar de sol a sol, se hacían quinterías. Era tan maravilloso contemplar entonces los campos, alegres y joviales, con el buen humor de sus gentes, cantando mientras realizaban sus faenas, Y cuando el sol se ponía, y llegaba la hora de descansar, las noches eran interminables, divertidas, los mozos tocando, las mozas bailando y cantando, transparentándose sus siluetas a la luz de los candiles.