Serie de artículos escritos por Ángel Martín-Fontecha Guijarro
Artículo de Ángel Martín-Fontecha Guijarro
Soldados españoles, en época de Alfonso XII
Los españoles varones que en la actualidad cuentan con más de cuarenta años de edad fueron protagonistas de la “mili”, como se denominaba a aquel servicio que de forma forzosa los convertía en soldados uniformados y armados, con los que año tras año se nutrían los Ejércitos de España. No obstante, las diferentes épocas y transformaciones de nuestra sociedad determinaron desiguales plazos de permanencia en filas, y distintas fueron las circunstancias que el “sorteo” les deparaba ya que mientras unos pudieron quedarse al “lado de casa” otros tuvieron que desplazarse a los restos de Imperio español (Cuba, Puerto Rico y Filipinas hasta 1.898, y África hasta 1.975) y su mili fue incomparable y escasamente conocida por sus compatriotas, ya que el tema de los soldados de quinta no fue demasiado agradable para las clases dominantes.
Años 50 – Dos herencianas en la almazara del Friginal
En el primer cuarto de siglo y posteriormente unos cuantos años más, el campo no sólo era trabajado por el hombre, sino también por la mujer. Pero como no había medios de locomoción y había que estar de sol a sol, se hacían quinterías. Era tan maravilloso contemplar entonces los campos, alegres y joviales, con el buen humor de sus gentes, cantando mientras realizaban sus faenas, Y cuando el sol se ponía, y llegaba la hora de descansar, las noches eran interminables, divertidas, los mozos tocando, las mozas bailando y cantando, transparentándose sus siluetas a la luz de los candiles.
En el ámbito comarcal podemos considerar a los molinos como una pequeña actividad industrial que requería capitales relativamente considerables para su puesta en funcionamiento.
Esta puerta, estaba situada, al lado de la ermita del Cristo, en el callejón que hay a la derecha, hace unos años era un pequeño descampado.
La puerta parece haber sido la entrada de una antigua sinagoga, aunque es un dato difícil de confirmar, ya que en los escritos de historia local, no se hace mención alguna a una sinagoga en Herencia, tampoco se han encontrado datos de población judía en el pueblo.
Si es posible, que la puerta formara parte de la antigua fábrica de jabones «la Misericordia», también se habla de que ahí hubo una bodega
Os invito a desentrañar este «misterio», si alguien tiene algún dato que pueda aclara el asunto, lo puede comentar aquí.
Sinagoga. Puerta misteriosa. Un poco de historia was last modified: abril 22nd, 2016 by Jose Antonio Fernandez
Históricamente Herencia ha sido, y sigue siendo, un pueblo eminentemente agrario y en menor medida ganadero, contó en algunos momentos con actividades industriales, que no solo surtan a sus vecinos, sino que, como en el caso del jabón, permitieron un notable comercio con el exterior.
Fábrica de jabones La Misericordia
Hasta el siglo XVIII, todo indica que no hubo ninguna actividad de este tipo en el pueblo, lo que parece quedar confirmado por el Apeo de 1578 y las Relaciones de Felipe II, en las que se ve que agricultura y ganadera son las actividades exclusivas.
Durante la segunda mitad del siglo de las luces el importantes crecimiento económico de Herencia producido a lo largo de esa centuria desembocó en la aparición de actividades industriales que diversificaron el panorama. De éstas, las que tuvieron cierta entidad fueron la industria jabonera.
De las fábricas de jabón, las Relaciones de Lorenzana son quienes más información nos dan sobre esta actividad, indicándonos que su producción era comercializada fuera y que supona también la importación de aceites foráneos por no tener suficientes con los del pueblo.
En la segunda mitad del XVIII, la fabricación de este «jabón de piedra» parece haber sido la industria más importante de la villa. Su proceso es descrito en dichas Relaciones de la siguiente forma: ias máquinas que tienen para esta elaboración son unas tinajonas muy grandes de madera o barro donde echan el salicor y la barrilla, en trozos menudos, lo mezclan con cal y por encima echan agua a estos tinajones, y por la parte inferior, por una pita, van destilando las lejas y las llevan a las calderas donde se mezclan con aceite y se ponen al fuego durante doce o quince das, hasta que hierve, momento en el que se abre un conducto que tiene la caldera por la parte de abajo y se deja correr el jabón ardiendo a un cuarto hondo, atravesado por unos alambres tendidos a una cuarta del suelo, los cuales, una vez enfriado el jabón al cabo de unos das, se levantan cortándolo en ladrillos largos, que posteriormente se cortan del tamaño que se quiera.
En 1786, año de realización de las Relaciones de Lorenzana, haba en Herencia siete fábricas de jabón, que como hemos visto utilizaban fundamentalmente como materia prima aceite, leja de barrilla, salicor y cal. Cada una de estas fábricas contaba con una caldera, la cual se utilizaba una media de treinta y cinco veces al año, con una producción cada vez de ochocientas arrobas, lo que nos dara un total al año de 196.000 arrobas de jabón (2.250.000 Kg), cifra que parece demasiado elevada.
La propiedad de estas fábricas estaba en manos de vecinos hacendados, según expresión de las Relaciones, lo que además queda confirmado por algunos datos. As, ya en 1762, conocemos un jabonero que era también dueño de un mesón en Herencia, el cual tena arrendado. Y en 1787, don Vicente Remón de Moneada, uno de los mayores hacendados, aparece también como dueño de una fábrica de jabón.
Aunque sin datos muy concretos, las fábricas de jabón parecen haber sido una actividad muy rentable, que ocupaba también a algunos asalariados y, sobre todo, que serva como inversión de los beneficios excedentes de la actividad agraria al igual que en el caso de los molinos. Hecho que quedara confirmado porque estas industrias están en manos de individuos cuya riqueza principal continúa siendo la agricultura y la ganadera, en las que aparecen como los mayores propietarios.
Fuente: del libro, Herencia y la orden de San Juan
Industria jabonera en Herencia. Un poco de historia. was last modified: abril 22nd, 2016 by Jose Antonio Fernandez
Durante muchos años hemos escuchado de boca de nuestros abuelos, cómo Herencia, hacía muchos años, se encontraba al otro lado del Cerro de San Cristóbal. Desde allí unas fiebres, decían, habían empujado a sus habitantes hacia la actual ubicación de la localidad. Esta historia se veía apoyada, no solo por la tradición oral, sino también por la presencia en aquella zona de lo que parecían ser restos «de ollas, cacerolas y otro tipo vedríao.» Curiosamente, esta historia a veces se entremezclaba con la de la extinta localidad de Villacentenos, ubicándola precisamente justo tras el mencionado cerro.
San Cristobal, villacentenos y otras confusiones históricas sobre la ubicación de Herencia was last modified: abril 21st, 2016 by Jose Antonio Fernandez
Historia, cultura, costumbres, tradiciones y fiestas de Herencia