Un gigante despierta

Inauguración del órgano barroco de la parroquia de Herencia

Después de 4 años de trabajo y gracias a la generosidad del pueblo de Herencia que lo ha hecho posible, el último domingo del mes, el próximo 29 de noviembre será bendecido el Órgano barroco de la Parroquia. Don Antonio Ángel Angora Hernando, obispo de Ciudad Real, será el encargado de bendecir y presidir la celebración eucarística de este día que se adelanta media hora. A las 7 de la tarde comenzará el acto en el que será “despertado” este “gigante” que ha estado “dormido” más 100 años. Roberto Fresco, organista de la Catedral de la Almudena de Madrid, que se desplaza apropósito a nuestra parroquia para este evento, será el encargado de “despertarlo”. Nuestro querido Órgano musical volverá a elevar sus suaves sonidos a los oídos de Dios.

Todo el trabajo de rehabilitación del Órgano lo ha realizado el maestro organero don Eduardo Bribiesca Fernández en 4 años, según las posibilidades conómicas de la Parroquia. Ha sido el maestro, el solo, quién ha realizado todas las obras artesanalmente, como entonces, desde la construcción de los tubos desaparecidos hasta las piezas de marfil de teclado. Un verdadero trabajo artesanal.

Cabe destacar la decoración de los medallones superiores del mueble del órgano. En ellos se encuentra la cruz de la orden de san Juan de Malta, pero mientras lo normal es que se encuentre bajo un fondo rojo, en el órgano, como en otros elementos de la parroquia, se encuentra sobre un fondo azul celeste, en clara alusión a la Inmaculada Concepción. Lo que el paso del tiempo ocultó a nuestros ojos, la restauración del instrumento nos lo ha devuelto para que hagamos memoria de una historia viva.

Hay que recordar que fue construido en el siglo XVll en Toledo y se trajo a Herencia. Se colocó en la nave central, junto a la capilla de la lnmaculada. Porque la población de Herencia iba aumentando considerablemente y no se cabía en la lglesia, se mandó construir el actual coro para ubicar en él el órgano; estamos en el siglo XVlll. Se aprovechó este traslado para hacerle una pequeña obra de adaptación. Durante el siglo XIX estuvo animando las celebraciones litúrgicas del templo parroquial hasta que a principios del siglo XX, por dejadez de unos y por la contienda civil de otros, se fue abandonado poco a poco. La mayoría de los herencianos lo recuerdan como un lugar de juego para los niños, retrete , escombrara y almacén de trastos para otros. Para muchos, un mueble incómodo que no estaba acorde con la impecable estética que ofrecía el Templo .

En octubre del 2011 con muchas ganas por ver “despertar” este “Gigante dormido” y aprovechando que el organero Eduardo Bribiesca estaba restaurando el órgano del siglo XIX del Convento de la Merced, el vicario parroquial Don Juan Pedro Andújar comenzó la campaña para la rehabilitación del Órgano parroquial. Se propuso al Consejo Parroquial y al de Economía. Se pidió autorización a la Junta de Comunidades y al Obispado de Ciudad Real. Una vez recibida las autorizaciones, se comenzó a trabajar una idea: que los vecinos que quisieran, pudieran compran el sonido de un tubo, al cambio, en él se inscribiría su nombre y se le daría un certificado que así lo acreditara de por vida. Los medios de comunicación regionales se hicieron eco de esta novedosa forma de colaborar.

En el verano del 2013 llega a la Parroquia un nuevo vicario parroquial, Oscar Miguel Casas Arévalo, un enamorado de la música, que impulso definitivamente la campaña de captación de ayudas para concluir las obras del Órgano. Creó una Escuela de Organistas y pensó en su futuro.

Estas fotografías quieren ser un recuerdo de lo que era y ahora es, y reconocer así la labor callada que el maestro organero D. Eduardo Bribiesca Fernández ha venido realizando.

También sirvan estas letras para agradecer a las personas que han colaborado adquiriendo un sonido del Órgano parroquial. Cada tubo lleva impreso en su lado posterior (en una lámina metalizada con impresión a laser) su nombre. La Parroquia entregará una cédula con la propiedad del sonido a cada uno de los colaboradores y guardará un libro ruta de las obras de restauración y rehabilítación donde también serán recogidos los nombres de las personas, familias, agrupaciones y empresas colaboradoras que quedarán así signadas para la historia.

Fuente: Articulo extraído de la revista: Parroquia en Marcha, nº 303

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